RAMALES

COMENTARIOS A UNA SESIÓN

El sábado pasado se celebró la acostumbrada sesión semanal en nuestro Municipio.

Se aprobó el acta de la sesión anterior, y varias cuentas, una de ellas relacionada con la construcción de la nueva fuente en el barrio de Traveseo.

También se convino en cambiar los nombres de algunas calles y plazas de la villa, con arreglo a la siguiente forma: la plaza de los Duques de la Victoria, en lo sucesivo se llamará plaza de la República; la calle del Banco, de Galán y García Hernández; la de San Pedro, de Salvador Pérez y la de Industria, de Pablo Iglesias.

Encontramos bien este acuerdo municipal de cambiar los nombres de las calles; pero queremos hacer una rectificación al mismo, y es que entendemos que a la plaza de los Duques de la Victoria no debe quitársele este nombre, pues la villa se le concedió a estos señores en atención a diversos beneficios recibidos.

Además, convienes recordar que el Duquesado de la Victoria dimana de esta villa, con ocasión de la cruenta guerra carlista tiempos atrás sostenida, al firmarse el contrato de Vergara, sobreviniendo, por tanto, la paz en esta villa de Ramales de la Victoria, y quitar ahora ese nombre de donde se ostenta sería hacer muy poco honor a la villa, porque entendemos es algo de la vida de Ramales de la Victoria en tiempos de gloria por él vividos, y el privarnos de este patronímico sería tanto como negar un acto que guarda la Historia; por ello, ese nombre debe ser respetado y dejarle donde está, pues él demuestra, además que Ramales sabe ser agradecido con los que en sus necesidades le atendieron debidamente.

Ese nombre de la República bien podía darse a otras plazas que carecen de él, como son la plaza del mercado y la plaza del ferial. ¿Por qué no se le da a una el nombre de plaza de la República y a la otra de plaza de la Libertad? Pues tenemos el presentimiento de que al quitar este que se pretende el pueblo no habría de verlo de muy buen agrado, ya que con el asentimiento de él fué concedido a los que ostentan el título de la villa.

Esperamos que nuestra Corporación encuentre razonada esta petición, y en su consecuencia derogue este acuerdo, dando por ello las gracias en su nombre del vecindario de Ramales.

Luigi DI THARASCANI

El Cantábrico: Diario de la mañana: Año XXXVI Número 13220 – 18 de Septiembre de 1931.