Los coros montañeses, en Ramales.

Señoritas de Regules colocan un lazo en su bandera.

A pesar del tiempo infernal del domingo, los coros montañeses hicieron su visita a Ramales. E l puerto de Alisas le subieron en sus dos autos cuando se desencadenaba en aquellas alturas tremendo temporal de agua y viento, que arrebató la capota de uno de los coches.

En Arredondo se hizo alto para comer, en el Casino del pueblo, cedido galantemente a tal objeto.

A la salida, y en el momento de subir los coristas a los coches, las bellas señoritas Antonia López y Eloisa Abascal se acercaron a Violeta Carral y la hicieron entrega de un lindo ramo de flores, siendo numerosas las personas que saludaron a los simpáticos muchachos. Entre ellas figuró el concejal y corresponsal de EL CANTÁBRICO, don Manuel País, y el médico titular, don Juan Solá.

En Ramales entraron los coros bajo una lluvia torrencial, no impidiendo esto que las dos funciones, de tarde y noche, se vieran concurridísimas, hasta el punto de agotarse las localidades en ambas. De Regules, de Gibaja, de La Nestosa y de otros pueblos de los alrededores, llegaron muchos autos conduciendo aficionados al canto montañés, que fueron a aplaudir a los coristas de «El Sabor de la Tierruca».

En la función de la tarde, la monísima niña Conchita Rodríguez, vestida de «montañesuca», entregó a Violeta un bello ramo de flores en nombre de la Coral de Ramales.

Terminada la primera parte, que, como las demás del programa, lo mismo por la tarde que por la noche, fueron ovacionadísimas, la bellísima señorita Angelines López Linares, reina de la belleza de Soba y Elena Gutiérrez Solana, ambas del pueblo de Regules, y en representación de este, subieron al escenario y colocaron una preciosa cinta en el estandarte de los coros. Este lazo había sido pintado por la señorita de Ramales, Teodora Mazorra.

Hizo la presentación de «El Sabor de la Tierruca», desde el escenario, el periodista santanderino Emilio Rodriguez, que fué muy aplaudido al terminar su elocuente discurso.

A la una de la madrugada saliron los coros de Ramales, siendo despedidos por elementos de la Coral de aquella localidad, con grandes ovaciones.

 

El Cantábrico. Diario de la mañana. Año XXV. Número 12634. 29 de octubre de 1929.