BENEFACTORES MONTAÑESES

DE SAN PEDRO DE SOBA. UN LEGADO IMPORTANTE. SU APLICACIÓN.

En mayo de 1914 falleció en Madrid el caritativo señor D. Timoteo Venero Gutiérrez, poseedor de un capital adquirido en la Argentina a fuerza de trabajos y privaciones. D. Timoteo quiso dar un ejemplo de amor patrio legando veinticinco mil pesetas al pueblo de San Pedro de Soba y cinco mil al de Rozas, el primero donde nació y el segundo donde pasó temporadas de su vida, para con sus intereses fomentar la educación e instrucción de la niñez que asiste a las escuelas de ambos pueblos.

El legado de Rozas ha sido entregado a los patronos de la escuela de dicho pueblo paraque le den aplicación. Y al de San Pedro le han dado acertadísima aplicación los albaceas del legatario, D. Manuel Venero Gutiérrez y D. Juan G. de Rozas, disponiendo la celebración de un festival anual en el mes de mayo para repartir los intereses de las 25.000 pesetas en premios, en la forma que a continuación detallamos, datos que tomamos del celebrado este año por vez primera:

Un premio de 120 pesetas a la familia que mande a sus hijos a la escuela todod los días del curso. Desierto este año.

Un premio de 100 pesetas a la familia cuyos hijos no hayan faltado a clase veinte días por término medio. Se adjudica a la viuda Bernarda Arroyo.

Otra de 60 pesetas a la familia que más días haya mandado aseados a sus hijos a clase. Seadjudica a la familia de Alejandro Martínez, emparentada con la de Bernarda Arroyo, como más pobre.

Premio de 100 pesetas para Aritmética y Contabilidad. A los niños Arturo y Tomás Ortiz.

De 75 esetas para Doctrina y Urbanidad. Al niño José Gómez.

De 75 pesetas para Gramática y Escritura al niño Gaspar Pérez.

Los tres últimos premios correspondieron por unanimidad al niño Santiago Abascal, hijo de la Bernarda, premiada en asistencia. Incompatibles los premios mayores de 75 pesetas, a fin de que la cantidad resulte distribuida equitativamente entre todos los pobres, se adjudicaron a los que seguían en puntuación.

Dos premios de 25 pesetas para niños pertenecientes al primero y segundo grado en la escuela.

Seis premios de 35, 30, 25, 20, 15 y 15 pesetas para niños comprendidos en la edad de seis a once años, año por año e inversamente.

Y finalmente premio de 500 pesetas al maestro que cumple con las condiciones establecidas.

Celebróse el festival escolar este año presidido por el virtuoso párroco d. Pedro Pereda, figurando como vocales D. Juan G. de Rozas, D. Miguel Fernández y D. José Zorrilla, cuya justicia e imparcialidad al calificar a los alumnos fué de todos alabada.

La animación y alegría que en el festival reinó puede juzgarse por la que experimentaron los padres que, además de poseer un poderoso incentivo para que sus hijos progresen en su educación e instrucción, vieron aumentados sus ingresos con importantes cantidades que mitigarán las privaciones que las circunstancias actuales imponen al hogar del pobre, cuya vida se hace casi imposible.

Tan es noble y elevado este legado: el proceder del institutor del capital; el de su respetable hermano D. Manuel Venero, residente en la Argentina, abonando por su cuenta los derechos reales de trasmisión, y el de D. Juan G. de Rozas, su representante en ésta, que no cargando nada por cobro de intereses, pólizas, etc., ha hecho que el premio del aseo, que tiene señalado el sobrante, sea mayor que lo debido. Un aplauso a los dos últimos, y un recuerdo piadoso al primero. Y que acciones de tal naturaleza sean imitadas por muchos, para bien de la humanidad.

NEMESIO C. CORTES.

La Montaña: revista semanal de la colonia montañesa; Año II Número 29 – Habana 21 de Julio de 1917.