Crónica para la “Región Cántabra”.

De fuera y de dentro

 

Animada como pocos vióse el domingo último la plaza de Ramales.

Fueron necesarios nada menos que tres acuerdos del Ayuntamiento, y que su digno presidente señor Mora se revistiese de energía dando la batalla de frente á los que solo en emboscadas suelen triunfar, para que á despecho de rancias y anacrónicas preocupaciones, pudiese bailar la juventud.

Unas simpáticas y bellas jóvenes de la Nestosa, con otras de Ramales, se lanzaron al baile y este resultó animadísimo. El sudario negro abrumador se rompió, brotando la alegría como las flores en Primavera al rasgar los fríos bloques de hielo, que acumuló el aterido invierno.

Al terminar el baile, pasaba por la plaza un viajero; de pronto se sintió mal y cayó al suelo; fué auxiliado en la farmacia del doctor Amézaga. Una serie de circunstancias desgraciadas, le habían dejado sin recursos para terminar su viaje.

Un alma noble, caballerosa y digna le hospedó en la fonda, pagó todo el gasto y le dió el dinero necesario para llegar á donde su familia.

¿Quien era ese ser caritativo? ¿Alguno de los que se escandalizan al ver bailar? ¿Alguno de esos que se jactan de vivir consagrados solo á la Religión?.

Nada de eso; era un réprobo (según los clericales) un liberal convencido, de acción, un rebelde á estúpidos convencionalismos era… por casualidad acabo de saberlo… era… el Alcalde que permitió la música y baile y santificaba la cuaresma con un delicado rasgo de caridad, de esa caridad, que no se ofrece limosna, sino un obsequio de amigo desgraciado. ¿Quién santificó mejor el día?.

Por cierto que entre los devotos y devotas de la conjunción carlista-conservadora, los hay de poca memoria, pues no hace muchos años, con Alcalde conservador, hubo un domingo de Piñata que á todos les dejó grato recuerdo, por la simpática nota de alegría que dió una estudiantina, que eligió entre nuestras bellas convecinas, reina digna de serlo por su discreción y su belleza, y al día siguiente, lunes, hubo una jira en que se bailó, sin ofender a Dios.

Mientras conservadores y liberales no arrojen á un lado toda alianza con los que combatieron á sus padres en estos montes, serán siempre juguete de sus ambiciones.

Solo así dejarían de ocurrir hechos como el siguiente ocurrido el lunes á las ocho de la noche.

Un chico había faltado á clase; estaba á la puerta de una tienda, pasó el maestro, le riñó y con la llave de la escuela le dió un coscorrón en la cabeza… Se fué tan fresco; el chico se llevó la mano á la parte dolorida y la retiró manchada de sangre.

Si hasta en la calle se pega no es de extrañar los haces de varas que se llevan á la escuela.

Sin duda quiso modificar el aforismo ignominioso de los dómines diciendo:

la letra con llave entra

Pero;

lo peor es que la llave

metió por la piel el hierro

sacando la sangre fuera

No sé que lenguaje emplear para que cesen los malos tratos de los que los padres son los primeros imitadores.

Ejemplo al canto. A la puerta de la escuela.

Una madre. Mi chico la corrió ayer, señor maestro, déle duro para que escarmiente; no tenga duelo… Yeso son madres. Si ellas son despiadadas y duras ¿qué harán los padres y maestros?.

Por segunda vez, no obstante el expediente en tramitación que tengo sobre mi cargo de Director, que en oposición gané, sale á oposición la Fundación del hermano del ilustre demócrata, y pariente de mi madre, D. José María Orense.

Solo diré dos palabras; pues antes de mucho saldrá á la luz pública un curioso folleto, documentado en que se verá todo lo que ha ocurrido y ocurre en dicha población, hoy feudo clerical, y una de las muchas de que se ha ido incrustando la Junta de Beneficencia.

En Julio de 1907 acordó la Junta, consultar al Ministro, si podría destituirme; en 1908 contestó La Cierva con una R. O. á esta consulta; (por cierto que desconocía las inquinas contra el perseguido profesor), y decía que encargada la Junta del Patronato, tenía atribuciones para destituir. Después de esta consulta me destituyó y yo presenté dos recursos; uno gubernativo dentro del plazo legal y otro (por si acaso) contencioso.

Si llego á caer en la red que me tendían, dejo pasar los diez días y queda firme la destitución de la Junta.

El Supremo sentenció á su tiempo que no casaba la R. O. porque únicamente la Junta y no el Ministro me causaba lesión, y devolvió al Ministerio el expediente. En carta de Madrid me dicen hace días: fuí á gobernación y dicen que no pueden desde el documento que tiene adosado al expediente por estar este pendiente de resolución. Luego por vueltas que le den falta por tramitar un recurso, el gubernativo, para que haya vacante definitiva. Además, hay nombrados por auto judicial, patronos de Ramales, y el malestar del pueblo es grande; pide su justicia pretende que él y no el clero de Santander maneje la Fundación. El asunto que ha de dar juego y merece un librito rojo que leído en las Cortes por los señores Lerroux y Soriano, sería delicioso, veo que también D. Baldomero Villegas anda liado con la Junta. Es casual… dos hijos de dos generales de los que dieron tanto que hacer al carlismo…

¡También aquí hay cuatro patronos nombrados judicialmente, y parientes vivos del Fundador para completar seis plazas!

Otros asuntos clericales hay deliciosos, que reservo para la próxima crónica; con los de esta Corte para probar que siempre que anda la mano clerical en un asunto, toman éste carácter anómalo, como esas enfermedades larvadas que son rebeldes á todo tratamiento, porque el más hábil y científico plan se estrella ante la mala constitución de los humores del enfermo y este muere, si un valiente y entendido operdador no remueve la causa perturvadora.

FEDERICO IRIARTE DE LA BANDA

Ramales Marzo 1912.

La Región Cántabra. Semanario republicano democrático federal de intereses regionales de Cantábria.

Año VI – Número 233 – 16 de Marzo de 1912.